Jack Ma, el multimillonario que criticó al Gobierno chino y no apareció más en público

Desde hace más de dos meses que nadie sabe nada de Jack Ma. Desde fines de octubre, el empresario y fundador de Alibaba no volvió a ser visto en público.

En su última aparición pública, en Shanghái, el empresario criticó el sistema regulatorio de China en un discurso que le puso en un rumbo de colisión con las autoridades. Su ausencia en el episodio final de un programa de televisión, en el que Ma iba a ser juez no hizo más que alimentar las especulaciones sobre su paradero.

Según informó el Financial Times, Ma fue reemplazado como juez en la final de Africa’s Business Heroes (Héroes empresariales de África’, por su traducción), un concurso de televisión en el que empresarios emergentes presentaban sus ideas con el objetivo de ganar premios ofrecidos por la organización benéfica del magnate. El empresario también fue excluido de un video promocional y su foto fue eliminada de la página web del concurso.

Esta comparecencia resultó en la suspensión de una oferta pública inicial por 37.000 millones de dólares de Ant Group, el brazo de tecnología financiera de Alibaba.

Un portavoz de la compañía, no obstante, intentó llevar tranquilidad y dijo que Ma no pudo asistir al programa debido a «conflictos de horarios». Sin embargo, se negó a comentar específicamente sobre el paradero del ejecutivo.

En la final del programa, Ma había sido reemplazado por Lucy Peng, una ejecutiva de Alibaba.

Sus críticas al Gobierno y las presiones del régimen

Ma, un empresario con un alto perfil mediático y con frecuentes participaciones en conferencias y encuentros de negocios, no ha sido visto en público desde que los reguladores chinos bloquearan la salida a la bolsa de la compañía de pagos Ant Group, endurecieran las regulaciones para las empresas fintech y lanzaran una investigación antimonopolio contra Alibaba, todo en un lapso de pocos días.

Según funcionarios chinos y asesores del gobierno de Xi Jinping contactados por el Wall Street Journal, el régimen, a través de sus reguladores, está abriendo la vía para que China tome más control de la firma.

En medio de la ofensiva, Ma pronunció unas declaraciones críticas contra los reguladores, a quienes acusó de tener una mentalidad de “casa de empeño”. Poco después, a principios de diciembre, el Gobierno aconsejó al multimillonario que se quedara en el país, dijo una persona familiarizada con el asunto a Bloomberg.

A los 56 años, Ma se retiró oficialmente de su grupo tras su jubilación el año pasado. Pero conserva una influencia innegable en Alibaba y en Ant Group a través de la cartera de acciones que posee.

Alibaba, creada en 1999, opera plataformas minoristas, de empresa a empresa y de consumidor a consumidor. Se ha expandido a un ritmo vertiginoso a los servicios financieros, la producción cinematográfica y otros campos.

La repentina suspensión de la salida a la bolsa de Ant Group, una empresa de pagos en línea, a principios de noviembre, había generado una enorme revuelo. Se producía unos días después de las críticas de Ma a la actitud de los reguladores financieros.

Según los analistas, el aumentado control de los reguladores chinos se debe a que el régimen de Xi Jinping está preocupado por el dominio de competidores como Alibaba, la empresa de comercio electrónico más grande del mundo por volumen de ventas, y Tencent Holding, operador del popular servicio de mensajería WeChat y la empresa de tecnología más valiosa de Asia. Los reguladores parecen estar especialmente preocupados por el control de las empresas del sector privado que se están expandiendo a la banca en línea en un momento en que Beijing está tratando de reducir los riesgos financieros.

De todas formas, los planes de Xi Jinping avanzan con cautela, en un complicado balance: quieren endurecer el control sobre ejecutivos poderosos, pero también mantener ante la clase empresaria la supuesta libertad para el espíritu innovador que ha impulsado el ascenso tecnológico y económico.

Cual sea el método elegido, Jack Ma se ha visto muy afectado por perder la simpatía del régimen. Su patrimonio neto alcanzó un máximo de USD 61.700 millones, pero desde entonces ha disminuido en más de USD 12.000 millones, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Como consecuencia, Ma cayó al puesto 25 de la lista de las personas más ricas del mundo.

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