“Para mí hablar de hockey, es hablar de vida”

En el ciclo de entrevista de 2M Al Mundo en la plataforma instagram, Enzo Ricardo Muñoz, entrevistó a Mariano Velázquez referente del hockey sobre patines de la provincia.

Mantenerse vigente en el deporte profesional representa mucha responsabilidad, dedicación y disciplina al entrenamiento. Con 42 años  Mariano Velázquez, sigue mostrando su estirpe de familia del Hockey sobre patines sanjuanino. Y más cuando se viven situaciones complicadas para el deporte como es la pandemia Covid-19 que azota al mundo entero.

”La verdad de que es una situación distinta para todos, en lo laboral y en todo, algo sin precedente, pero bueno, adaptándonos poniéndole toda la onda para que esto pase rápido, porque las pasiones no se cambian, solamente se cambia las maneras de ha

“Volverse a ponerse los patines es lindo, en mi caso,                                                              también me gusta correr, hago rummnig, pero no                                                              es lo mismo que estar encima de los patines”.

El hockey sobre patines en la familia Velázquez es como la propia vida, o el mismo aire que se respira de cada día. Una historia de Patines, bocha y stick, que no solo traspuso los límites de la provincia, sino que paseo su talento en el viejo continente.

“Nosotros íbamos mucho a la casa de mi abuela beba, que es a la vuelta de la cancha de Social San Juan, siempre estaba la idea de ir a patinar, Pancho ya jugaba, yo era el más chico, siguiendo los pasos del ídolo y bueno empecé como jugador, arquero no era tan dotado entonces iba probando las diferentes posiciones, Allí hice todas las divisiones inferiores, luego el 97 me fui a Harrods Gath & Chávez. En el 98 me fui a la UVT y vuelvo en el 99 a Social San Juan y allí me fui a Europa. Recuerdo a uno de los primeros entrenadores que tuve fue Quique Carbajal que nos enseño a patinar a toda  esa camada. Por eso para mí hablar de hockey es hablar de vida, yo no me acuerdo el día que aprendí a patinar. Yo nací sabiendo patinar dentro de una cancha de hockey es una historia de amor mutuo, de toda mi vida, es una pasión”.

“yo tenía un objetivo y soy consciente de mis limitaciones, sabía que lo que tenía que hacer y donde quería estar, no me importaba el cómo, ni el que. Me comparaban con el pancho a principio molesta hasta que uno madura, yo sabía bien mi valor y aparte pancho era mi ídolo, ósea que me estaban comparando con el mejor para mí era un orgullo que me compararan y eso lo podía utilizar como una presión o una motivación. Mi objetivo era no salir debajo del ala del pancho, por diferenciarme de él, sino por crear una identidad propia, para mí es un orgullo ser Velázquez. Primero salí de la tutela de mi viejo por el futbol, el hockey conocido profesional, y después el pancho. Yo tenía dos opciones o te ponías a llorar, o con sacrificio te pones a trabajar y tarda más en llegar, quizás no llegues a tener el mismo reconocimiento pero lo buscaste con sacrificio y trabajo”.

“Arranco Jugando en primera en un partido contra Huarpes                                                                     debute con 15 años, ese año Eduardo Pérez Motta, me hace debutar, jugué mal, estaba muy nervioso, con el tiempo                                                            me fui acomodando, pero con 15 años mi debut fue en cancha de social”.

Siempre se dice que las oportunidades cuando se presentan hay que tomarlas, y valla si esta oportunidad no había que dejarla pasar, por el futuro, por la familia, por uno mismo.

Ese esfuerzo de dejarlo todo y mas pensando que el objetivo que se trazó para llegar a lo deseado está muy cerca.

“yo llegó al Bénfica en una situación muy rara, porque mi señora Luciana  estaba embarazada de siete u ocho meses de Ana Paula y yo tenía que irme en enero y ella nació en febrero, así que nos juntamos a cenar los tres (mi papá, panchito y yo), y se dio la chance de viajar. Luciana me dijo que no había problema, que era mi futuro y que me apoyaba en todo, así que me fui, estuve dos meses y pude volver en marzo, allí con 17 días la conocí a mi hija Ana Paula, ella conmigo es todo en aquel momento uno es pendejo y se cree todo, se quiere come el mundo no le tiene miedo a nada y mas con mi carácter y mi temperamento. El día que yo baje de ese avión y la agarre por primera vez de la mano me hizo clic en la cabeza. Y Ana Paula en mi familia es centro, es muy importante es una historia de amor que me cambio la vida. Después de veintiún días pudimos viajar los tres a Portugal”.

“Nunca tuve dudas cuando llegue al Bénfica, porque yo sabia que no iba a tener muchas oportunidades y mas teniendo a pancho al lado, entonces tenía que dar no mejor de mi, Pancho era consiente de esa situación y entonces llegamos en un momento muy complicado al Bénfica estaba séptimo en la tabla de posiciones,  era  un momento muy jodido. Me potencie mucho, tenia ganas de quedarme de triunfar y saber que me estaban esperando, yo podía fallar como jugador pero no como padre o marido, era lo que había soñado tenía la posibilidad de triunfar y me forcé al máximo en cada partido, en cada entrenamiento, cada minuto era la vida era todo, creo que  eso me hizo madurar mucho, potenciarme mucho, acoplarme con pancho. Gracias a dios tuve la suerte de llegar a un club que tenía como entrenador a Carlos Dantas que fue compadre y un monto de cosas más, era un entrenador muy exigente, supo manejar muy bien la situación creo con  pancho una gran vinculo, hizo que pancho se nutriera y sacara o mejor de él y yo complementaba, una vez que el no estaba o se cansaba yo me hacía cargo del equipo”.

“En el Bénfica estuve ocho temporadas y media,                                                               estuve desde la mitad del 99/2000, hasta que                                                                                       termino la temporada 2008/09”

Todo jugador que arranca su carrera deportiva y más en el Hockey Sobre Patines, sueña  con alguna vez vestir la camiseta de la selección, ese sueño lo tienen todos sea el deporte que sea, la experiencia de llegar a jugar un mundial es única, incomparable. 

“Lo de la selección fue lindo, al principio fue medio duro, esa época era la de los hermanos los Cairos, los Velázquez,  los Páez, ese año me fue bien en el Bénfica en el 2000, y me llevan al campeonato de las naciones, me eligen como jugador revelación. Después sale la pre convocatoria para el mundial 2001 y yo no estoy, no me convocan Miguel,  pasan dos semanas y me llama, me pide que me integre, porque Facundo Salinas no podía venir y necesitaba un defensor de experiencia.  Le consulto porque no me había llamado, me dijo que no podía, que ya tenía la selección armada, y que yo le iba a complicar la historia.  Naturalmente yo pensaba que pancho, mi papá o alguien había hecho algún tipo de hincapié de que me llame. Nos  juntamos a tomar un café  yo le digo mira Miguel a mi no me gusta que me follen, no sé si estoy para la selección, pero si estoy para convocatoria de la pre selección, por respeto, si me vas a dar una oportunidad, ahora si te la acepto.           Ese mismo domingo me integro a los entrenamientos. Pasaron Miguel Gómez, Carlos Coria, Pablo Cairo, Freddy Luz, José Martinazzo, la ilusión siempre estuvo”.

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